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Tobías 4 - Español - Biblia de América 1994 - Bible.is - SPNBDA

  1  Aquel día se acordó Tobit del dinero que había dejado en depósito a Gabael en Ragués de Media,   2  y pensó: Puesto que he pedido la muerte, voy a llamar a mi hijo Tobías para decirle lo de ese dinero antes de morir.   3  Llamó, pues, a su hijo Tobías, y cuando se presentó le dijo: –Cuando muera, entiérrame dignamente. Honra a tu madre y no la abandones mientras viva. Complácela y no la entristezcas nunca con tu conducta.   4  Hijo mío, acuérdate de que ella pasó muchos peligros por tu causa cuando tú estabas en su vientre. Cuando muera, entiérrala junto a mí, en la misma tumba.   5  Hijo mío, todos los días acuérdate del Señor, y no peques contra sus mandamientos. Compórtate rectamente todos los días de tu vida, y no vayas por malos caminos,   6  porque si practicas la lealtad tendrás éxito en todo lo que emprendas,   7  como todos los que se comportan rectamente. Haz limosna con tus bienes y no te desentiendas de ningún pobre, porque así Dios no se desentenderá de ti.   8  Da limosna según tus posibilidades y los bienes que poseas. Si tienes poco, no temas dar limosna según ese poco,   9  porque es atesorar un buen tesoro para el día en que lo necesites.   10  La limosna libra de la muerte y no deja entrar en las tinieblas.   11  Los que dan limosna presentan una buena ofrenda ante el Altísimo.   12  Hijo mío, no te dejes llevar de la pasión sexual. Cásate con una mujer de la descendencia de tus padres. No te cases con una mujer extranjera o que no sea de la tribu de tu padre, porque somos hijos de profetas. Recuerda, hijo mío, que Noé, Abrahán, Isaac y Jacob, nuestros antepasados, se casaron con mujeres de su parentela y fueron bendecidos con hijos. Sus descendientes heredarán la tierra.   13  Hijo mío, ama a tus hermanos, no te creas más que los hijos e hijas de tu pueblo, y no desprecies el casarte con una mujer de entre ellos, porque el orgullo es fuente de inquietud y ruina, y la ociosidad origina penuria e indigencia. La ociosidad es la madre del hambre.   14  No retengas ni una noche el salario de cualquier persona que trabaje para ti, sino págale en seguida. Si tú sirves a Dios, él te lo pagará, hijo mío. Pon atención en todo lo que hagas y sé educado en todo tu comportamiento.   15  No hagas a nadie lo que a ti te desagrada. No bebas hasta emborracharte, ni hagas de la embriaguez tu compañera de camino.   16  Da tu pan al hambriento y tu ropa al desnudo. Si algo te sobra, dalo en limosna y no te entristezcas al darlo.   17  Haz tu ofrenda de pan sobre la tumba de los justos, pero no lo des a los pecadores.   18  Busca el consejo de los prudentes, y no desprecies ningún consejo útil.   19  Bendice en toda ocasión al Señor Dios; ruégale que sean rectos tus caminos, y que tengan éxito todos tus senderos y proyectos. No toda la gente tiene buen consejo, sino que es el Señor mismo quien da todos los bienes y quien humilla a quien quiere hasta el abismo profundo. Recuerda, hijo mío, todos mis consejos y que no se te olviden nunca.   20  En fin, hijo, ahora quiero hacerte saber que dejé en depósito trescientos cuarenta kilos de plata a Gabael, hijo de Gabrí, en Ragués de Media.   21  No te preocupes, hijo mío, porque nos hayamos empobrecido; si eres fiel a Dios y huyes de todo lo que sea pecado, haciendo el bien en presencia del Señor tu Dios, tendrás la riqueza más grande.