1 (CAP. 74) Al maestro de coro; con la melodía de «No destruyas». Salmo de Asaf. Canto. 2 Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias; invocamos tu nombre, proclamamos tus maravillas. 3 «He fijado un tiempo para juzgar con rectitud. 4 Aunque tiemble la tierra, con todos sus habitantes, soy yo quien he cimentado sus columnas. 5 Digo a los insolentes: ¡Basta de insolencias!, y a los malvados: ¡No levanten la frente! 6 No levanten la frente contra el cielo, no hablen con altanería». 7 Que no es el oriente ni el occidente, ni el desierto ni las montañas, 8 sino Dios quien juzga: a uno humilla y a otro engrandece. 9 El Señor tiene en la mano una copa, un vaso de vino embriagante, que los malvados de la tierra beben y se lo toman hasta el fondo. 10 Yo, en cambio, aclamaré y cantaré por siempre al Dios de Jacob: 11 porque él destruye el poder de los malvados, y acrecienta el poder de los justos.