BDA
Audio:
Drama
  • Drama
  • Non-Drama
Text Size

Salmos 44 - Español - Biblia de América 1994 - Bible.is - SPNBDA

  1  (CAP. 43) Al maestro de coro. Oda de los hijos de Coré.   2  Oh Dios, hemos oído lo que nuestros antepasados nos contaron la obra que realizaste en sus días, en los tiempos antiguos.   3  Para sembrarlos a ellos expulsaste a las naciones, para hacerlos crecer, exterminaste a los pueblos;   4  no conquistaron la tierra con su espada, ni su brazo les dio la victoria: fue tu brazo poderoso, y la luz de tu rostro, porque tú los amabas.   5  Eras tú, rey mío y Dios mío, quien lograbas las victorias de Jacob.   6  Contigo derrotábamos a nuestros adversarios, en tu nombre aplastábamos a nuestros agresores.   7  No confiaba yo en mi arco, ni mi espada me dio la victoria:   8  tú nos hacías vencer a nuestros adversarios, tú desconcertabas a nuestros enemigos.   9  Dios ha sido siempre nuestro orgullo, daremos gracias a su nombre sin cesar.   10  Pero ahora nos rechazas y permites que se burlen de nosotros; ya no acompañas a nuestras tropas.   11  Nos haces retroceder ante nuestros adversarios, y nuestros enemigos nos han saqueado.   12  Nos entregas como ovejas destinadas al matadero, y nos has dispersado entre las naciones;   13  vendes tu pueblo a bajo precio; bien poco ganas con su venta.   14  Nos haces motivo de burla para nuestros vecinos, risa y desprecio para cuantos nos rodean;   15  nos has hecho el comentario de las naciones, ante nosotros los pueblos menean la cabeza.   16  Tengo siempre presente mi deshonra, y la vergüenza cubre mi rostro   17  ante los gritos de insulto y los ultrajes, ante los enemigos y los rivales.   18  Todo esto nos ha sucedido sin habernos olvidado de ti, sin haber quebrantado tu alianza,   19  sin que nuestro corazón te abandonara ni se desviaran de tu senda nuestros pasos;   20  pero nos has triturado en un lugar desierto, nos has rodeado de oscuridad.   21  Si hubiéramos olvidado el nombre de nuestro Dios, o levantado nuestras manos a otros dioses,   22  ¿no lo habría descubierto Dios, que penetra los secretos del corazón?   23  Por tu causa estamos en peligro de muerte cada día, somos tratados como ovejas destinadas al matadero.   24  ¡Despierta! ¿Por qué duermes, Señor mío? ¡Levántate, no nos rechaces para siempre!   25  ¿Por qué te desentiendes de nosotros y olvidas nuestra miseria y opresión?   26  Estamos hundidos en el polvo con el vientre pegado a la tierra.   27  ¡Levántate en nuestra ayuda; por tu amor, rescátanos!