1 (CAP. 10) Al maestro de coro. Salmo de David. En el Señor encuentro refugio. ¿Por qué me dicen: «Escapa como un pájaro al monte, 2 pues ya los malvados estiran su arco y ajustan en la cuerda su flecha, para disparar en la penumbra contra los honrados?» 3 Cuando se tambalean los cimientos, ¿qué puede hacer el justo? 4 Pero el Señor está en su templo santo, el Señor tiene su trono en los cielos; sus ojos están observando, sus pupilas examinan a los hombres. 5 El Señor examina al justo y al malvado, y aborrece al que ama la violencia. 6 Sobre los malvados hará llover fuego y azufre, y un viento abrasador les tocará en suerte. 7 Porque el Señor es justo y ama la justicia: los honrados contemplarán su rostro.