BDA
Audio:
Drama
  • Drama
  • Non-Drama
Text Size

Proverbios 6 - Español - Biblia de América 1994 - Bible.is - SPNBDA

  1  Hijo mío, si has salido fiador de tu prójimo, si te has comprometido con un extraño,   2  si te sientes obligado por tus palabras, si te has dejado atrapar por ellas,   3  haz esto, hijo mío, si quieres salvarte, pues has caído en poder de tu prójimo: ve sin tardanza, importuna a tu prójimo,   4  no concedas sueño a tus ojos ni reposo a tus párpados,   5  escapa como gacela de la trampa, como pájaro de la red del cazador.   6  Vete a ver a la hormiga, perezoso, observa sus costumbres y aprende.   7  Aunque no tiene capataz ni jefe ni inspector,   8  reúne su alimento en el verano, recoge su comida durante la cosecha.   9  ¿Hasta cuándo dormirás, perezoso? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?   10  Duermes un rato, dormitas otro rato, cruzas los brazos y a descansar.   11  Y te llega la miseria del vagabundo y la pobreza del mendigo.   12  El hombre malvado y perverso, anda por ahí con palabras engañosas;   13  guiña los ojos, sacude los pies, hace señas con los dedos,   14  trama acciones perversas, provoca continuas peleas.   15  Por eso su ruina llegará de improviso, su caída será repentina y sin remedio.   16  Seis cosas detesta el Señor y la séptima la desprecia totalmente:   17  ojos altaneros, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente,   18  corazón que trama planes perversos, pies dispuestos a correr detrás de la maldad,   19  testigo falso que dice mentiras, y el que siembra discordias entre hermanos.   20  Observa, hijo mío, el mandato de tu padre, no rechaces la enseñanza de tu madre.   21  Grábalos siempre en tu mente, cuélgalos alrededor de tu cuello.   22  Cuando camines te guiarán, durante el sueño velarán junto a ti, cuando despiertes, conversarán contigo.   23  Pues lámpara es el mandato y luz la enseñanza, y camino de vida la instrucción que corrige.   24  Te protegerán de la mala mujer, de la lengua seductora de la mujer ajena.   25  No desees en tu corazón su hermosura, ni dejes que te atrapen sus miradas.   26  Pues con la prostituta basta un trozo de pan, pero la casada busca un buen partido.   27  ¿Puede un hombre meter fuego en el pecho sin que se queme su ropa?   28  ¿Puede un hombre andar sobre las brasas sin que se quemen sus pies?   29  Pues lo mismo el que se acuesta con la mujer del prójimo: no quedará sin castigo el que la toque.   30  No se desprecia a un ladrón cuando sólo roba para saciarse, pues tiene hambre.   31  Pero si es sorprendido pagará siete veces más, tendrá que dar todos los bienes de su casa.   32  Al adúltero le falta el juicio, arruina su vida quien así actúa;   33  cosecha palos e insultos, su humillación no se borrará.   34  Porque los celos enfurecerán al marido, y el día de la venganza no tendrá compasión;   35  no estará dispuesto a compensaciones, nada que le ofrezcas podrá sobornarlo.