BDA
Audio:
Drama
  • Drama
  • Non-Drama
Text Size

Hebreos 11 - Español - Biblia de América 1994 - Bible.is - SPNBDA

  1  La fe es el fundamento de lo que se espera y la prueba de lo que no se ve.   2  Por ella obtuvieron nuestros antepasados la aprobación de Dios.   3  La fe es la que nos hace comprender que el mundo ha sido formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible proviene de lo invisible.   4  Por la fe ofreció Abel a Dios un sacrificio más perfecto que el de Caín; ella lo acreditó como justo, atestiguando Dios mismo en favor de sus dones, y por ella, aun estando muerto, habla todavía.   5  Por la fe fue Enoc arrebatado de la tierra sin pasar por la muerte, y nadie lo encontró, porque fue arrebatado por Dios. Antes de que fuera arrebatado, en efecto, se dice que había agradado a Dios.   6  Ahora bien, sin fe es imposible agradar a Dios, porque para acercarse a él es necesario creer que existe y que siempre recompensa a los que lo buscan.   7  Por la fe Noé, advertido de cosas que aún no veía, construyó obedientemente un arca para salvar a su familia; por la fe condenó al mundo, y llegó a ser heredero de la justicia que sólo por ella se consigue.   8  Por la fe Abrahán, obediente a la llamada divina, salió hacia una tierra que iba a recibir en posesión, y salió sin saber a dónde iba.   9  Por la fe vivió como extranjero en la tierra que se le había prometido, habitando en tiendas. Y lo mismo hicieron Isaac y Jacob, herederos como él de la misma promesa.   10  Vivió así porque esperaba una ciudad de sólidos cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.   11  Por la fe, a pesar de que Sara era estéril y de que él mismo ya no tenía la edad apropiada, recibió fuerza para fundar una descendencia, porque confió en quien se lo había prometido.   12  Por eso, de un solo hombre, sin vigor ya para engendrar, salió una descendencia numerosa como las estrellas del cielo e incontable como la arena de la orilla del mar.   13  Todos estos murieron sin haber conseguido la realización de las promesas, pero a la luz de la fe las vieron y saludaron de lejos, confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.   14  Los que así hablan ponen de manifiesto que buscan una patria.   15  Indudablemente, si la patria que añoraban era aquella de donde habían salido, oportunidad tenían de regresar a ella.   16  Pero a lo que aspiraban era a una patria mejor, la del cielo. Por eso Dios no se avergüenza de que le llamen su Dios, porque les preparó una ciudad.   17  Por la fe Abrahán, sometido a prueba, estuvo dispuesto a sacrificar a Isaac; y era su hijo único a quien inmolaba el que había recibido las promesas,   18  aquel a quien se había dicho: De Isaac te nacerá una descendencia.   19  Pensaba Abrahán que Dios es capaz de resucitar a los muertos. Por eso el recobrar a su hijo fue para él como un símbolo.   20  Por la fe y esperando el porvenir bendijo Isaac a Jacob y a Esaú.   21  Por la fe, Jacob, ya moribundo, bendijo a cada uno de los hijos de José y adoró a Dios apoyándose en el bastón de José.   22  Por la fe José, acercándose su fin, habló del éxodo de los hijos de Israel y dispuso lo que habían de hacer con sus restos mortales.   23  Por la fe, cuando nació Moisés, sus padres, viendo la belleza del niño, lo tuvieron escondido tres meses sin temer a las órdenes del rey.   24  Por la fe renunció Moisés al título de nieto del faraón cuando se hizo mayor,   25  prefiriendo compartir los sufrimientos del pueblo de Dios a gozar de las comodidades pasajeras del pecado;   26  porque, teniendo siempre ante los ojos la recompensa, estimaba los sufrimientos de aquel pueblo consagrado como riqueza mayor que todos los tesoros de Egipto.   27  Por la fe abandonó Egipto, sin miedo al furor del rey, y se mantuvo tan firme como si estuviera viendo al Dios invisible.   28  Por la fe celebró la pascua y roció con sangre las puertas de las casas hebreas, para que el exterminador no tocara a los primogénitos de los israelitas.   29  Por la fe pasaron el mar Rojo como si fuera tierra firme, mientras que los egipcios, que intentaron pasarlo también, perecieron ahogados.   30  Por la fe cayeron los muros de Jericó, después de ser rodeados durante siete días.   31  Por la fe Rajab, la prostituta, recibió en su casa a los exploradores israelitas y no pereció con los rebeldes.   32  ¿Qué más diré? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas,   33  que por la fe sometieron reinos, administraron justicia, consiguieron las promesas, cerraron la boca de los leones,   34  apagaron la violencia del fuego, escaparon al filo de la espada, superaron la enfermedad, fueron valientes en la guerra, hicieron huir a los ejércitos enemigos,   35  y hasta hubo mujeres que recobraron resucitados a sus difuntos. Unos perecieron bajo las torturas, rechazando la libertad con la esperanza de una resurrección mejor;   36  otros soportaron burlas y azotes, cadenas y prisiones;   37  fueron apedreados, torturados, aserrados, pasados a cuchillo; llevaron una vida errante, cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, desprovistos de todo, perseguidos, maltratados.   38  Aquellos hombres, de los que el mundo no era digno, andaban errantes por los desiertos, por las montañas, por las cuevas y cavernas de la tierra.   39  Y sin embargo, todos ellos, tan acreditados por su fe, no obtuvieron la promesa,   40  porque Dios, con una providencia más misericordiosa para con nosotros, no quiso que llegaran sin nosotros a la perfección final.