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2 Corintios 2 - Español - Biblia de América 1994 - Bible.is - SPNBDA

  1  He resuelto, pues, no causarles de nuevo tristeza con mi visita.   2  Porque si yo los entristezco, ¿quién podrá alegrarme a mí? ¡Tendría que alegrarme el mismo que se entristece por mi causa!   3  Y si les escribí lo que les escribí, fue para que, a mi llegada, no me causaran tristeza precisamente quienes deben alegrarme, convencido como estoy en lo que a ustedes se refiere, de que mi alegría es también la de todos ustedes.   4  Les escribí, en efecto, con gran aflicción y angustia de corazón, y con muchas lágrimas, no para que se entristezcan, sino para que sepan el amor tan grande que les tengo.   5  Y si alguno me ha entristecido, no ha sido sólo a mí, sino en cierto modo –aunque sin exagerar– también a ustedes.   6  Ya es bastante para ese hombre el castigo que le ha impuesto la mayoría.   7  Ahora deben perdonarlo y animarlo para que no lo agobie el exceso de tristeza.   8  Por eso les ruego que le muestren pruebas de amor.   9  Para eso precisamente les escribí, para poner a prueba su virtud y saber si son obedientes en todo.   10  En realidad, quien tiene el perdón de ustedes, tiene también el mío, pues lo que yo he perdonado –si es que perdoné algo– ha sido por ustedes en atención a Cristo,   11  para no dejar que Satanás saque ventaja de esto, pues conocemos bien sus intenciones.   12  Fui, pues, a Tróade a anunciar el evangelio de Cristo, y aunque se me ofreció una buena ocasión de trabajar por el Señor,   13  no me quedé tranquilo al no encontrar allí a Tito, mi hermano. Así que me despedí de ellos y partí para Macedonia.   14  Gracias sean dadas a Dios, que siempre nos hace triunfar en Cristo y valiéndose de nosotros esparce en todo lugar la fragancia de su conocimiento.   15  Porque nosotros somos para Dios el buen olor de Cristo, tanto entre los que se salvan, como entre los que se pierden:   16  para éstos, olor de muerte que lleva a la muerte; para aquéllos, olor de vida que lleva a la vida. Y ¿quién es apto para semejante tarea?   17  Porque nosotros no somos como tantos otros que negocian con la palabra de Dios, sino que, en la presencia de Dios y unidos a Cristo, proclamamos sinceramente lo que Dios nos inspira.